La fuga que fue masacre

Trelew, Chubut, Patagonia Argentina.

Agosto de 1972.

El país vive momentos convulsionados: van 17 años de prosciprición peronista y grupos que adhieren al histórico dirigente junto a sectores de la izquierda política, son señalados como fuerzas opositoras en clave de revolución y resistencia.

En ese contexto, reclusos del Penal de Rawson -reconocido por ser de máxima seguridad- están por ejecutar un plan de fuga llevado a cabo con acciones de alta complejidad. La idea es tan clara como osada: replicar la huida de los tupamaros de Uruguay, aquella que encabezaron Pepe Mujica, Eleuterio Fernández Ruidobro y Mauricio Rosencof, el 6 octubre de 1971.

Por consiguiente, miembros de Montoneros, ERP y FAR (liderados por Mario Roberto Santucho, Facundo Vaca Narvaja y Marcos Osatinsky), logran eludir la vigilancia y el control, estableciendo alianzas desde la clandestinidad para ser llevados en diversos vehículos al aeropuerto de la ciudad. Allí iban a secuestrar un avión comercial, cuyo vuelo principal había salido desde Comodoro Rivadavia, haciendo escalas en Trelew y Bahía Blanca, para luego dirigirse con destino a Buenos Aires.

Los dirigentes mencionados, más Fernando Vaca Narvaja, Enrique Gorriarán Merlo, Domingo Menna y Roberto Quieto, recorren los 20 kilómetros que separan a Rawson del aeropuerto más cercano del lugar en un Ford Falcon.

Mientras tanto, esperarán que otros 19 detenidos hagan lo propio al ser rescatados por taxis y camiones en las afueras del Penal. El motín ya iría a estar declarado.

Sin embargo, algo falló.

Los detenidos no lograron escapar ni los vehículos los estaban esperando.

¿Desinteligencia? ¿Malentendido? ¿Conspiración?

El vuelo 811 en el que se encontraba el comité que encabezó la fuga logró despegar a tiempo, aunque cambiando de dirección: en vez de partir a Buenos Aires, se dirigiría a la Chile presidida por Salvador Allende.

Inmediatamente después, autoridades locales mandaron a cerrar fronteras. Asimismo, trasladaron a los detenidos del Penal a la base militar cercana al aeropuerto.

Tras días de hermetismo, en la madrugada del 22 de agosto, 16 guerrilleros fueron fusilados y otros 3 heridos.

En 2004, Mariana Arruti reconstruye esta historia en el documental que dirige: «Trelew. La fuga que fue masacre».

Para 2012, Emilio Del Real, Luis Sosa y Carlos Marandino, son condenados a prisión perpetua como autores de 16 homicidios y tres tentativas.

La sentencia fue leída en el centro cultural José Hernández de Rawson, con presencia de familiares y allegados a los fusilados.

En 2014 se ratifica el fallo y se levanta un sitio de memoria en el viejo aeropuerto de Trelew.

Foto: Mesa de Trabajo Ex Pozo de Banfield


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