El prestigio de las universidades argentinas

Por estas épocas se viven tiempos de definiciones: es el último tramo del año, aquel que define vocaciones y convoca a cientos de miles de estudiantes a iniciar carreras de Nivel Superior.

Según datos oficiales aportados por el Ministerio de Educación de la Nación Argentina, hasta 2020 se estimaban casi 2,5 millones de inscriptos en las 131 universidades del país, tanto públicas como privadas, que eligieron sus caminos a partir de una oferta que cuenta con 11.245 carreras a disposición (entre las de pregrado, grado y posgrado).

La Universidad Nacional de La Plata sigue posicionándose como referente local, regional y mundial, ocupando altos lugares en diversos rankings gracias a un conjunto de oportunidades que se ponen en consideración, como por ejemplo la relación entre ingresantes y graduados, además de la proyección laboral que tienen quienes egresan de la institución. No menos importante es su impacto en la comunidad, aportando distintos aportes para resolver problemáticas sociales y vinculándose de lleno con asuntos de alto impacto como los derechos humanos.

Nacida en 1905, la principal casa platense de estudios académicos cuenta con 115 carreras que se reparten en 17 Facultades. Desde hace algunos años ha fortalecido aún más sus políticas de inclusión y desarrollo, ampliando su calendario de ocho a once meses por cada ciclo lectivo de febrero a diciembre, ofreciendo materias de verano, proyectos de tutorías y estrategias que no solamente buscan garantizar el acceso, sino también la permanencia y el egreso de sus estudiantes. Además, siguen fortaleciéndose beneficios para el bienestar estudiantil, como becas de vivienda, comida, fotocopias, pasajes en micros y actividades recreativas en el campo de deportes. Asimismo, ofrece un sistema de salud que, entre otros asuntos, cumple con exigencias en perspectiva de derechos que fueron adquiridos históricamente por los centros de estudiantes.

Todas las particularidades mencionadas hacen que la UNLP en general sea un modelo que marca tendencia para un país que tiene debilitado su sistema educativo obligatorio y diezmadas sus fuentes de trabajo.

Las universidades nacionales argentinas como organismo autónomo, legado clave de la Reforma de 1918, se presenta como una excepción a tener en cuenta para atender demandas urgentes que afectan al país, como la violencia, la pobreza y la exclusión en su más explícito sentido. Su propuesta de una educación pública, gratuita y de calidad, es un privilegio a valorar y defender de manera permanente.

Por eso y mucho más, se entiende la popularidad que tienen eventos como los que se celebran en el Pasaje Dardo Rocha de la ciudad capital de la Provincia de Buenos Aires, que durante la semana del 13 al 16 de septiembre recibió a jóvenes entusiastas que -independientemente por su cuenta o en compañía de sus escuelas- participaron de la convocatoria, poniendo de manifiesto las aspiraciones de un futuro, ya no mejor, sino posible.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s