La salud mental en la medicina forense

Uno de los acontecimientos más importantes en materia de derechos humanos de la Argentina reciente fue la sanción de la Ley Nacional N° 26.657 de Salud Mental, la cual se promulgó en diciembre de 2010.

Fundamentalmente, ella establece que debe primar una atención humana, hospitalaria y afectiva, a las personas que se encuentran vulnerables psíquicamente. Por lo tanto, sus afecciones tienen que ser abordadas por equipos interdisciplinarios provenientes no solamente de la psiquiatría y la psicología, sino también de profesionales vinculados al trabajado social, la terapia ocupacional y la enfermería, entre otros campos afines.

El objetivo es claro: contener y acompañar al paciente, no estigmatizarlo. En este último sentido, la medicalización de las patologías y el umbral que separa a la sanidad de la enfermedad marcan un límite.

Durante el siglo pasado y parte del actual, la hegemonía de las ciencias positivistas ubicaban a la medicina en en un lugar de privilegio para determinar posibles tratamientos a una persona vulnerable. Sin embargo, no es lo mismo encontrar respuestas a un problema que buscarle alternativas.

En su habitual proceder, los fármacos se impusieron como método de sanación de enfermedades; y cuando ello no se lograba, la debilidad nunca se encontraba en la droga sino en la imposibilidad del damnificado para superar su dolor. Por lo tanto, si la anormalidad -en términos foucaltianos- persistía, era menester trasladar a los pacientes hacia el manicomio, ámbito en donde -lejos de mejorar- terminaban empeorando su cuadro de diagnóstico.

Teniendo en cuenta todos estos antecedentes, es posible explicar el sentido y la significación que implica para estudiantes de la carrera de Ciencias Médicas de la UNLP seguir preparándose en asuntos que no suelen ser eje de contenidos curriculares en la academia.

A tal efecto, nuevamente se invitó a la Doctora Virginia Creimer -médica legista- a disertar en una charla abierta que organizó el actual centro de estudiantes de la agrupación Remediar.

La cita fue el último viernes 18 de marzo a las 15 horas. En las inmediaciones de la Facultad de 60 y 120 se volvió a llenar un aula con ingresantes, estudiantes avanzados y otros graduados del campo de las ciencias de la salud. Estuvieron presentes jóvenes de varios lugares de Argentina y también de otros países, lo cual confirma el carácter amplio y diverso de la propuesta.

Creimer y su equipo disertaron sobre un tema que trascendió al ámbito de la medicina propiamente dicha. Sus palabras alertaron acerca de asuntos legales, protocolos y maneras de actuar en situaciones límites.

A modo de ejemplos, se compartieron estudios de caso de personas que no fueron contenidas por el Estado: ni por las fuerzas de seguridad ni por la salud pública.

Suele suceder que ante alguna irregularidad o situación que por diversas situaciones pone en alerta a un barrio, los vecinos deciden llamar inmediatamente a la policía para que tome cartas en el asunto. En muchas ocasiones, los causantes de aparentes daños son personas víctimas del consumo problemático y están bajo los efectos de las drogas sociales -abstinencia, excitación-. La solución nunca es reducir, asfixiar, golpear o disparar a quien no puede defenderse, sino convocar de inmediato a profesionales de la medicina y la psicología para que contengan a la persona que no puede ser dueña de sí misma.

Otra de las circunstancias que suceden a menudo es la discriminación por la elección sexual de quienes llegan una cárcel o un hospital en condiciones de extrema urgencia. Se los humilla al punto tal de negárseles atención básica como disponer de un vaso de agua, con el agravante de que empeoran su cuadro si no se los asiste de inmediato.

Distintas experiencias ilustraron un calificado encuentro de formación académica, ética profesional y preparación humana, para dar servicio a toda esa población que necesita ayuda.

Más que una clase específica de contenidos a estudiar para ser evaluados, el diálogo de la Doctora Creimer y sus compañeras buscó suplir una de las carencias de la Facultad de Ciencias Médicas respecto de otra dimensión indispensable de cada ser humano: sus derechos y las maneras de intervención que sólo la práctica puede ofrecer.

Una vez más, la oportunidad valió la pena. Estudiar no es sólo adquirir conocimientos sino también dialogar con ellos.

Foto 1: pixeladriano (Instagram)

Fotos 2 y 3: remediarmed.unlp (Instagram)


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