Los domingos a la tarde

«El fin de semana suele ser para muchos (…) La esperanza de que algo se produzca en la vida. Que algo venga a romper el aburrimiento (…). Que alguien nos venga a salvar con una palabra, que conozcamos una persona maravillosa… Que suceda alguna cosa que produzca un cambio (…).

Y el domingo a la tarde es lo mismo que en las fiestas cuando son las 5 de la mañana, que uno se da cuenta que ha esperado en vano, que no ha ocurrido nada extraordinario. Que no han venido personas a salvarnos la vida ni hemos conocido mujeres maravillosas. Y entonces, tiene sabor a desengaño.

También puede ser un síntoma de que la mayoría de las personas odia su trabajo (…), como si se tratara (…) de que el trabajo es un castigo. Salvo aquellos privilegiados que lo aman. Que han conseguido lo que 1 de cada 100 personas, que es conseguir que les paguen algún dinero por aquello que harían gratis…»

Dolina es al autor de esta reflexión que ha sido rescatada por el reservorio de los archivos de YouTube. La imagen, que ha de tener poco más de treinta años, parece una filmación casera, con claroscuros que generan el fuera de foco y una paradoja: la luz del pensamiento ocurre en las penumbras de un estudio que tiene fondo negro.

En el mundo occidental, el trabajo es un problema. Por exceso o carencia, los parámetros del capitalismo industrial del siglo XIX impusieron perversas condiciones que han intentado disimularse por un engañoso halo de libertad.

La lógica de producir por producir enfermó a los seres humanos.

Marx puso en debate este asunto al hablar de alienación.

Durkheim decidió estudiar el alto índice de suicidios en una era que vaticinaba zona de promesas.

Freud investigó la angustia y la pérdida del deseo, consecuencias de la pulsión de muerte.

En cualquiera de los casos, el problema tiene que ver con el abismo que produce disponer del ocio, contracultural a cotidianeidades sostenidas en el utilitarismo.

Enfrentarse al silencio y la soledad de paisajes tan vacíos como cerrados es otra estrategia del sistema para crear la sensación de que la tristeza de los domingos a la tarde es peor que la alienación de la semana.

📸 @ dardo.lopezhernaiz (Instagram) y captura de YouTube


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s