Involucrarse

En 2017, Marina Larrondo (Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad Nacional de General Sarmiento) escribió un artículo titulado: «Jóvenes, educación y participación política. Más allá del idealismo». En ese texto, la autora describe las últimas cinco décadas del movimiento estudiantil en el ejercicio de la militancia.

Al principio, caracteriza distintas formas de ser joven según los contextos históricos que han transcurrido: los 70 han sido de lucha y resistencia; los 80, de cautela y moderada expectativa; los 90, de desapego y colapso; y los inicios de este siglo, ávidos en la recuperación de diversas formas de pertenecer e involucrarse con causas colectivas.

No obstante, la propia investigadora se anticipa en señalar que la juventud no constituye un valor en sí misma; es decir, ser joven no necesariamente lleva implícito una virtud o un defecto.

El interesante abordaje del asunto abre interrogantes que actualmente están en boga: ¿Qué debe esperar la sociedad de la juventud? ¿Cómo ha de consolidarse la democracia ante un escenario bipartidista, centrado en las fuerzas del oficialismo y la oposición? ¿Existe la posibilidad de encontrar nuevos líderes y alternativas que den lugar a una tercera posición en el plano de las ideologías?

El 24 de marzo es una de las efemérides que calan más hondo en la población. Tiene consigo un dolor que no está saldado porque todavía siguen habiendo investigaciones en curso q pretenden continuar hasta el final.

A diferencia de otros feriados locales, el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia reactualiza las internas de un país cuya democracia continúa en vías de su madurez.

Para muestra de lo anterior, basta con apelar a ejemplos: hay quienes discuten el número de desapariciones y no el problema de fondo (torturas, secuestros, muertes); están los que postulan la «Teoría de los dos demonios», pretendiendo instalar la idea de guerra civil cuando el Estado tuvo una sola y clara finalidad al utilizar la violencia como estrategia; y existe cierto recelo entre la juventud y sectores de la población adulta, que se acusan mutuamente de ser conservadores o adoctrinados.

Aun así, que no se pierda de vista lo más importante: con sus defectos y asuntos pendientes, el mundo es algo mejor que en el 76.

Fotos: Archivo Personal (Marcha por el 24 de marzo en la ciudad de La Plata)


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s