La paradoja de Popper

Van casi cuatro meses de cuarentena obligatoria en el país, con un ánimo social que resiste por un lado y cuestiona por el otro las decisiones oficiales, las cuales parecen perder legitimidad ante la presión de sectores perjudicados que necesitan urgentes soluciones y cuyas voces son fundamento para una fuerza mediática que desde la oposición se alinea para brindar un mismo mensaje de desolación, disconformidad y desamparo.

Es entonces cuando vuelve a escena la histórica disputa que se traduce en un enfrentamiento ideológico que no puede ocultar su origen clasista.

Se sabía que esto iba a pasar.

Argentina no logra salir del conflicto interno porque sus propios habitantes deciden tomar partido y la tregua es tan sólo un espejismo que dura siempre lo mismo que un suspiro.

En consecuencia, todo deviene sinónimo de queja.

Si se sostiene el aislamiento queda perjudicada la economía; pero si se la privilegia, aumentan los riesgos de mayor cantidad de infectados.

Si se interrumpe la cuarentena a pesar de no llegar al pico de contagios es una decisión irresponsable; y si se la sostiene, existe un Estado que encarcela.

Si hay enfermos, que nadie salga; y si son pocos, entonces para qué quedarse en casa.

Si los gobernantes guardan silencio es porque no tienen nada nuevo qué decir y si llaman a conferencia de prensa es porque están tramando algo.

Si se da marcha atrás a ciertas medidas, para algunos es síntoma de esperable debilidad y para otros de astuta inteligencia.

Si se amplían las restricciones pasando de fase 1 a fase 5, están los que ven en esa decisión la recurrente demagogia y aquellos que la conciben como un equívoco que se corrige.

Si los runners corren a las 20 horas ponen en peligro a la población pero si se les impide salir se enferman mentalmente.

Si se trabaja en condiciones infrahumanas aparece el alienado que destila su resentimiento a quienes cultivan la vagancia, mientras los excluidos aprovechan para exigir reivindicaciones.

Si los que están en el poder llegan a los altos mandos es porque mienten, roban y adoctrinan.

Si los salientes duran poco es porque no los dejan gobernar.

Siempre así, en la minuciosidad de la riña por la riña misma.

Al borde del escándalo por acciones repudiables como la imprudente manifestación de un Mandatario que innecesariamente replica un mensaje con el ícono de un guante para pelear a un periodista, que aprovecha para victimizarse y calificar de gravedad institucional algo que ni por asomo se asemeja a hechos que en el oscuro pasado de la historia reciente sí merecerían esos apelativos.

No puede ser que el país quede envuelta en un conflicto que podría explicarse a través de la paradoja de la tolerancia formulada por el filósofo Karl Popper hacia mediados del siglo pasado.

La misma podría sintetizarse de la siguiente manera:

«Toda sociedad, para logar la paz, debe ser tolerante a la opinión y acción del otro.

Al sostener la tolerancia, esa sociedad permite el avance del sector intolerante, que mediante la violencia reaviva la contienda a evitar inicialmente.

Por lo tanto, la postura tolerante nunca ha de poder sostenerse en un conjunto con intereses opuestos porque siempre -en nombre de la paz- ha de ponerse fin a la violencia».

Ahora bien, ¿eso habilita la pelea permanente?

En las últimas décadas, la lógica de los programas de espectáculos -peyorativamente llamados ‘chimenteros’, en un culebrón de polémicas y acusaciones, mentiras y exageraciones- se trasladó al ámbito del fútbol para desembocar desde allí a la política.

Los altos índices de audiencia de panelistas que agitan el fuego de las ideologías en una lucha cuyos ganadores son los que más fuerte gritan, tienen su réplica exponencial en la hoguera de las redes sociales.

Se está perdiendo tiempo y dignidad en lo que algunos llaman firmes convicciones y otros designan como caprichosa obstinación.

En cualquiera de los casos, no se aguanta más.

Popper

 

 

 


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s