El Mayo Francés

A veces, ciertos sectores de la sociedad tienen la dignidad de rebelarse: salen a las calles a visibilizar la adversidad, promoviendo un cambio que si no es por intermedio de revueltas jamás va a suceder.

Claro que esa forma de manifestarse, cuando se ve acompañada de violencia y muerte, pone entre paréntesis el virtuosismo de cualquier acción.

Está claro que nunca nadie gana cuando se derrama sangre; pero tampoco hay victoria cuando la mayoría de la población se ve despojada de derechos y subordinada a un poder de pocos que niega libertades.

El Mayo Francés fue una revolución fundamentalmente política que involucró a la juventud estudiantil y reaccionaria, y que sumó la adhesión de grandes intelectuales -como Sartre y Foucault– así como también de sindicatos de obreros; todos ellos, disconformes con el gobierno de De Gaulle.

La historia comenzó con un levantamiento a favor de Vietnam y en contra del imperialismo norteamericano. A tal efecto, hubo una represión estatal que motivó el inmediato sentido colectivo de estudiantes universitarios, los cuales contaron con el apoyo de trabajadores que vieron la oportunidad de luchar por mejores salarios y reducción de la jornada laboral.

Lo que vino luego consistió en un escenario de tensión permanente, con jóvenes dispuestos a dejar su vida en pos de un mundo mejor e idealizado.

Algunas expresiones como seamos realistas, pidamos lo imposible pretenden desacreditar aquellas protestas minimizándolas a la utopía de una imaginación con pretensiones de poder.

¿Fueron ingenuos?

¿Inconcientes?

¿Valientes?

Durante más de un mes resultaron principales protagonistas de un país que estuvo parado, sin clases en las universidades y con fábricas cerradas.

La presión dio resultado porque De Gaulle, más allá de continuar gobernando, debió ceder en sus posiciones hasta dejar el cargo al año siguiente.

Aun así, sobrevuela la sensación de un proyecto inconcluso que -a pesar de tal circunstancia- tuvo impacto en otros lugares del planeta: Roma, Berlín, Praga, en Europa; Estados Unidos, México, Brasil, Argentina, en América.

El Mayo Francés también implicó otras revoluciones que se extendieron con el tiempo: movimientos ecologistas y feministas dieron lugar a nuevas expresiones en el orden del arte y la cultura; el rock acompañó la liberación sexual y otras dimensiones se dieron paso en un camino con mucha conciencia ideológica y de clase.

50 años después, es necesario revisitar el acontecimiento.

Y afirmar que no se trató de un hecho menor ni aislado.

Tampoco algo que se gestó minuciosamente ni un despertar improvisado.

Consistió en otra manera de concebir el mundo; o, mejor dicho, la estrategia de los relegados para no caerse del mapa.

Foto: http://www.sott.net

Mayo 68

 

 


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s